El mundo de la cultura tampoco se escapa de la brutal crisis financiera en la que estamos inmersos. El problema radica no en que se haya reducido el número de visitantes, sino en capear el temporal que afecta de manera directa a la gestión ante la caída de ingresos de las pinacotecas provocadas por la celebración de cada vez menos actos corporativos.

Los datos de las personas que deciden invertir su tiempo libre en la visita a alguna pinacoteca no han variado mucho con el de años anteriores. El Reina Sofía recibió en 2008 la visita de 1.800.000 visitantes, con un porcentaje de foráneos ligeramente superior al de los españoles. Según Michaux Miranda, subdirector general gerente del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), comenta que de momento el descenso en la venta de entradas ha sido “puramente testimonial”.
Por su parte Carlos Fernández de Henestrosa, director adjunto de Administración del Museo del Prado, sostiene que “durante 2008 el 49 % de los visitantes del museo fueron residentes españoles con un ligero aumento respecto del 2007″.
La caída alarmante de ingresos se ha producido en la gestión de los espacios que ofrecen la mayoría de los museos. Un dato relevante es el que hace referencia al alquiler de espacios en el Museo del Prado, que durante el último año se redujo en un 20 por ciento. Con este escenario, apostar por lo seguro a la hora de organizar una exposición es inteligente. El objetivo final es de considerar si encajan dentro del perfil y de la tradición del museo.
Por: luismipalacios
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